viernes, 8 de abril de 2016

Dolor crónico y sus consecuencias

La comprensión científica del dolor va evolucionando rápidamente. Antes se pensaba que su presencia implicaba únicamente la existencia de un daño físico, sin embargo, actualmente la ciencia nos ha llevado a descubrir la importancia que tienen las consecuencias de la vivencia del dolor. Porque el dolor genera importantes reacciones emocionales que pueden potenciar el sufrimiento que lleva asociado. Pero, además, si el dolor se hace crónico puede tener un impacto devastador en todos los aspectos vitales de la persona que lo sufre: 
Socialmente, porque se tienen que disminuir las relaciones sociales con amigos y allegados.
Laboralmente, puede llegar a afectar a la capacidad de trabajar, produciendo un sentimiento de inutilidad y problemas económicos.
En las relaciones de familia y de pareja, porque no se pueden cumplir las expectativas de nuestros seres queridos.
Un dolor crónico llega a hacer que las personas se planteen el para qué y el por qué de la vida. Normalmente tenemos la experiencia de que el dolor es pasajero y controlable; pero cuando aparece un dolor resistente, que no se pasa, nuestra concepción del mundo se tambalea. Surge entonces la necesidad de construir una nueva en la que tenga sentido la existencia de un dolor que no se puede evitar y en la que podamos dar cabida a:
Sensaciones corporales incontrolables.
  • Limitaciones en la capacidad corporal.
  • Pérdida de contacto social.
  • Problemas laborales entre otros. 

La labor del consultor psicológico se centra en trabajar todos estos aspectos del dolor para mejorarlo y hacerlo más soportable.
Reacciones emocionales asociadas al dolor
El dolor tiene la función de avisarnos para que hagamos algo que consiga reparar el daño físico que pensamos que lo genera. El dolor es una sensación generalmente terrible y amenazante. Por eso, una reacción natural en el hombre es el miedo al dolor, un miedo que es adaptativo porque nos impulsa a evitarlo y eliminarlo. 
En el caso de un dolor crónico, nuestra lucha por evitar el dolor se convierte muchas veces en un esfuerzo inútil. El sentimiento de fracaso nos genera, en principio impotencia y un estado de irritación que influye en nosotros y quienes nos rodean. Finalmente, cuando vemos que no es posible acabar para siempre con él, podemos caer en un estado de ánimo deprimido que nos hace perder el sentido de la alegría. 
La continuidad del dolor nos puede producir ansiedad social. Si nos impide nuestra actividad normal, puede llegar a generarnos un sentimiento de inutilidad y de no sentirnos necesarios. Si nos esforzamos en luchar contra ello y que nada cambie, podemos llegar a intentar mantener niveles de actividad similares a los que teníamos cuando no sentíamos dolor, muy por encima de nuestras posibilidades actuales.
Nos damos cuenta de que, además del daño físico, el dolor lleva asociados una serie de procesos psicológicos tan desagradables, duros y amenazantes como el propio dolor y que se unen indisolublemente a él. 
Círculos viciosos en el dolor crónico
Los intentos de eliminar el dolor crónico nos pueden llevar a entrar en círculos viciosos que no solamente no solucionan el problema, sino que lo empeoran. La ruptura de estos círculos es uno de los objetivos prioritarios  en el tratamiento del dolor.
1. La lucha contra el dolor se libra en nuestro propio cuerpo y en él generamos cambios para conseguir disminuirlo. Así, modificamos nuestra respiración, nuestra postura o incrementamos la tensión muscular lo que nos ayuda muchas veces a soportarlo. Pero cuando el dolor es crónico estas conductas mantenidas largo tiempo acaban incrementando el problema y amplían el impacto del dolor, así nos aparecen contracturas musculares y problemas de dolor en zonas cercanas. Son reacciones automáticas; pero no por ello menos dañinas. Intentan controlar el dolor, pero en realidad nos lo producen más, entrando en un círculo vicioso del que es difícil salir. 
2. También hemos visto como una lucha que fracasa contra el dolor crónico nos lleva a un estado de ansiedad y de depresión que a su vez potencian las sensaciones dolorosas, porque nuestro estado las hace más insoportables con lo que el dolor aumenta y hace que nos esforcemos más y que el fracaso sea más importante, estableciéndose así otro círculo vicioso. 
3. Los cambios sociales derivados de nuestra nueva situación incrementan notablemente el estrés. Si queremos mantener nuestra actividad necesitamos más esfuerzo. Si no lo hacemos podemos perder nuestra posición económica, pero los esfuerzos más allá de nuestras capacidades nos llevan al incremento del dolor en un círculo vicioso adicional.
4. Si no encontramos remedio a nuestro dolor, la búsqueda de una vida sin dolor nos puede llevar a abandonar un tratamiento médico adecuado y de nuevo nuestro afán por mejorar nos lleva a empeorar. 
El consultor psicológico y el acompañamiento a personas con dolor crónico
El problema no es que haya dolor crónico, sino que este arruine nuestra vida ocasionándonos problemas de pareja, de trabajo, de amistades y tiempo libre, de ansiedad, depresión, insomnio, etc. y que lo haga porque hemos caído en alguno de los círculos viciosos que se han señalado.
Para salir de esos círculos hay que darse cuenta que estamos ante una situación que no se puede cambiar y que la aceptación es imprescindible:
Aceptación es no hacer nada para evitar, dejar de hacer todo lo que no sirve: desmontar los círculos viciosos y potenciar el tratamiento médico adecuado. 
Aceptar es abrirnos a experimentar los sucesos y las sensaciones completamente, plenamente y en el presente, como son y no como tememos que sean. 
Aceptar es tomar conciencia de las limitaciones que conlleva el dolor crónico.
La aceptación abre el camino al compromiso. A seguir haciendo aquello para lo que valemos de acuerdo a nuestras capacidades, aunque esto signifique que tenemos que adecuar nuestras metas a nuestras capacidades limitadas por un dolor crónico. 
Aceptar no es quedarse con el sufrimiento que se tiene, la aceptación disminuye el sufrimiento e incluso inicia proceso psicofisiológico de la habituación, por el que el dolor se hace más tolerable porque nos habituamos a él. Habituándonos a las sensaciones disminuye la ansiedad, el miedo y la depresión, tendremos menos sensaciones asociadas al dolor y continuaremos comprometidos con un nuevo papel social con valores propios.
Pero aceptar el dolor, abrirnos a su experiencia requiere de la intervención del profesional que se ocupará de dar contención, ayuda emocional, orientación, asesoramiento, escucha empática brindando las herramientas para lograr el despliegue de potencialidades que todo ser humano posee como posibilidad inherente asistiendo así a quien padece dolor crónico con la colaboración de un equipo interdisciplinario. 
De esta forma la persona tiene que incorporar en su propio autoconcepto la nueva incapacidad de controlar el dolor y las limitaciones que tiene y pese a ello encontrar un sentido a su vida. Por eso el proceso de aceptación y compromiso proporciona una visión más amplia del mundo en la que cabe la inevitabilidad del dolor.
 Algunas técnicas que han mostrado su eficacia de forma científica son:
La relajación nos enseña a dejar tensiones dañinas en nuestro cuerpo. La meditación junto con la relajación y la respiración nos permite no seguir automáticamente nuestros impulsos que nos llevan a caer en uno de los círculos viciosos.
Distraerse del dolor es un consejo muy a mano; pero realizarlo no es nada fácil y puede ser necesario un entrenamiento profundo que requiere técnicas especiales.
Las técnicas cognitivas nos ayudan a enfrentarnos con nuestros pensamientos y sentimientos de forma racional y de manera más eficaz.
Las técnicas de potenciación de actividades permiten recuperar al límite actual nuestras capacidades.
Las técnicas de entrenamiento en habilidades sociales permiten enfrentar los cambios sociales derivados de las nuevas limitaciones asociadas al dolor crónico.
Consultora Psicológica Angélica Perkal
Atiende los días Lunes y Viernes de 13 a 18 hs.
Nogoyá 3074 - Villa del Parque - Capital Federal
Solicitar turno al 4503-4254


viernes, 1 de abril de 2016

Fibromialgia e incompresión familiar. Cuando la incompresión duele más que la enfermedad.

Cuando se diagnostica una enfermedad el médico da un tratamiento acorde a la dolencia del paciente y después de un tiempo comienza habitualmente la recuperación. Pero en la fibromialgia el trayecto es distinto. Al no existir un conocimiento profundo sobre el  paradigma del dolor crónico difuso no se conocen con exactitud los  mecanismos de sensibilización central y periférica, y esa falta de información provoca uno de los principales problemas de esta patología: el retraso en el diagnóstico.
  Es cuando después de años con dolores, de síntomas, de ir y venir de especialistas, de tratamientos, inestabilidad psicológica, presiones por parte de los familiares y amigos, se logra, en algunas ocasiones, dar con el diagnóstico: Fibromialgia. Es ahí cuando llega un alivio  pero es un alivio momentáneo, porque ahora toca asumir la enfermedad, hay que aprender a convivir con ella, “a sufrir el dolor en silencio”, es entonces, cuando aparece el dolor de la INCOMPRESIÓN, la lucha contra la incomprensión, el entorno empieza a cambiar.
 El paciente se transforma en un paciente imaginario. Es en muchos casos un enfermo “simulador” que tiene que demostrar que está realmente enfermo, que le duele de verdad, el entorno piensa que es débil de mente y de físico, se piensa que el dolor que tiene lo tiene todo el mundo, que los demás pueden soportarlo mejor que él. Pero no sólo el paciente siente dolor, sino que siente que lo rasgan por dentro, de día y de noche, el cuerpo grita constantemente, sin descanso, ya no puede más.
 Para muchos de los pacientes, es más dura la incomprensión que sufren que los propios dolores.
 Como siempre se está quejando del dolor y de cansancio acaban por no escucharlo y eso duele más. Además, todavía existen profesionales médicos, que se resisten a creer en esta patología, LA FIBROMIALGIA no requiere un acto de fe, no hay que “creer o no en ella”, existe. Lo que requiere es de un buen diagnóstico diferencial por parte del especialista (reumatólogo) y de un abordaje multidisciplinario.
 Después de vivir un dolor permanente y generalizado en todo el cuerpo, la pérdida de fuerzas y de manera asociada, cuadros de tristeza y depresión sobre la que cuesta conseguir el reconocimiento de discapacidad, pese a que reduce de manera drástica la calidad de vida de los pacientes, con todo esto, las personas que padecen fibromialgia son juzgadas día a día con preguntas con falta de tacto porque tienen que justificar su existencia con un quiero pero no puedo.
 
Sabemos que no se trata de una enfermedad mortal ni degenerativa pero sí avanza manifestándose más y peor con el tiempo sin un diagnóstico y tratamiento adecuados. Por la magnitud del número de afectados, el costo para los sistemas públicos de salud, la discapacidad que causa en los pacientes y el mismo impacto sociofamiliar que provocan, merece más atención, seriedad y rigor. 
 Conocer la enfermedad y saber cómo afrontarla resulta fundamental para la adecuada adaptación familiar. En este sentido, el trabajo psicoeducativo de parte de especialistas con pacientes y familiares es eficaz  para la mejora de aspectos psicológicos (principalmente ansiedad y depresión), el control del dolor y el incremento de la calidad de vida del paciente y también de su familia.

Consultora Psicológica Angélica Perkal
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Mindfulness (atención plena). Estar presentes...una de las tareas más difíciles

El Mindfulness o atención plena es un conjunto de técnicas destinadas a prestar (nos) atención con intención, es decir de manera consciente y  sin juzgar las experiencias que sucedan en el “aquí y ahora” todo lo que ocurre en ese espacio, es un espejo que refleja sin distorsiones nuestro Ser. En la práctica nos conectamos con “nuestro observador interno” y esta observación se realiza sin críticas, sin enredos con el pasado, sin ansiedades con el futuro con una mirada y una escucha atenta a nuestro mundo interior y sus procesos, observamos de un modo sereno, e imparcial,  logrando paz y armonía mental. Este estado nos conlleva al bienestar en todas las áreas.

Mindfulness es permitirnos estar y sentir como es en realidad sin máscaras, libres, No tiene nada que ver con sentirnos de un modo determinado o el que “debemos” expresar para quedar bien. Observamos las experiencias, nos autodescubrimos y participamos en esas emociones que surgen, reconociéndolas, aceptándolas tal como son.


¿Por qué practicar  Mindfulness o atención plena?



  • Estudios e investigaciones revelaron que con la práctica de este sistema, se puede aliviar los síntomas de la ansiedad y la depresión. 
  • Tendría efectos sobre la percepción del dolor.
  • Mejora la memoria y la concentración, pues es una técnica de atención y observación. 
  • Aumenta la auto conciencia (conciencia de uno mismo- re conocerce)
  • Se trabaja la inteligencia emocional 
  • Induce un estado de ánimo tranquilo y relajado.
  • Mejora el sistema inmunológico (reducción de procesos inflamatorios, etc.)


Compartimos un ejercicio

Que lo disfrutes!

Un minuto de mindfulness o atención plena.
Este ejercicio se puede realizar en cualquier momento del día.
Programa una alarma para que suene exactamente en 1 minuto.
Durante los siguientes 60 segundos, tu tarea consiste en centrar toda tu atención en la respiración.
Deja tus ojos abiertos y respira normalmente. Seguramente tu mente se distraerá en varias ocasiones pero no importa, dirige nuevamente tu atención a la respiración.
Este ejercicio de atención es mucho más poderoso de lo que te puedes imaginar. Se necesitan muchos años de práctica antes de que seas capaz de completar un solo minuto de atención plena.


Un poco de humor!!

Continuaremos informando sobre diversas técnicas de relajación que se realizan en la
Fundación Argentina de Fibromialgia Dante Mainieri - Nogoyá 3074 Villa del Parque- CABA

Técnicas de relajación
Técnicas de Higiene del sueño
Ensueños dirigidos
Sólo con turno previo
Días Martes.



Nutrientes para reforzar las defensas

Seis son los grupos de nutrientes que ayudan al cuerpo a controlar las agresiones de bacterias, virus y parásitos: las vitaminas (A, E y C), los minerales (zinc, cobre, hierro, magnesio y selenio), los ácidos grasos (omega 6 y omega 3), las calorías necesarias según la edad, la actividad física y la contextura, y las proteínas de alta calidad, como las que aportan la carne, la leche, la soja, el queso y algunas combinaciones de alimentos, como un cereal con una legumbre.
* Vitamina C. Se halla en altas concentraciones en frutas cítricas, frutilla, kiwi, melón, frutas tropicales (guayaba, mango, papaya), tomate, ají, crucíferas (brócoli, coliflor, repollitos de Bruselas), berro, espinaca, acelga. Conviene ingerir estos vegetales en cantidades generosas para asegurar la cobertura del requerimiento diario y evitar los catarros tan típicos de estas fechas. Para ayudar a la economía se puede elegir los vegetales de estación.
Conviene exprimir las frutas cítricas (naranja, pomelo, mandarina, limón, kinoto, bergamota) inmediatamente antes de tomar el jugo para aprovechar toda la vitamina C, que se va perdiendo al contacto con la luz y el aire.
También es mejor cocinar los vegetales al vapor, con la menor cantidad de agua y durante el menor tiempo posible: esto reduce la pérdida de vitamina C que se produce durante la cocción.

Se recomienda comer por lo menos tres frutas al día, una de ellas, cítrica.
* Vitamina A. Se encuentra en forma directa en la leche, la manteca, el queso, el huevo, el hígado y los pescados grasos. Otro modo de obtenerla es a través de los betacarotenos, también denominados provitamina A, sustancias que en el organismo pueden convertirse en vitamina A. Fuentes de betacarotenos son las hortalizas de color amarillo, naranja, rojo y verde como zanahoria, zapallo, calabaza, ají, tomate, acelga, espinaca, brócoli y batata, entre otros. También se hallan en las frutas de color amarillo, naranja y rojo como naranja, mandarina, durazno, damasco, sandía, melón, papaya y mango.
* Vitamina E. Es una vitamina que se almacena principalmente en el tejido graso y en el hígado. Mejora el sistema de defensa y protege al organismo de enfermedades infecciosas, neurológicas y cardiovasculares. Se encuentra en aceites de germen de trigo, soja, girasol, maíz y oliva, preferentemente prensados en crudo y sin cocinar, dado que la extracción de los aceites vegetales a altas temperaturas y la cocción de los alimentos destruyen parte del contenido de vitamina E. También se presenta en germen de trigo, semillas y frutas secas, en especial, almendras.
* Acidos grasos esenciales omega 3. Están en los pescados grasos de mar (atún, caballa, trucha, salmón, jurel), nueces, aceite de soja y de canola, y semillas de lino y de chía. Los proveen, además, los alimentos fortificados con omega 3 (leche y huevos). Conviene almacenar el aceite en lugar oscuro para evitar la oxidación de las grasas.
* Acidos grasos esenciales omega 6. Algunas células del sistema de defensas se fabrican a partir de los ácidos grasos omega 6, cuyas fuentes son aceites de girasol y maíz, porotos de soja, germen de trigo, semillas de girasol, frutas secas.
* Zinc. Se halla en huevos, cereales integrales, germen de trigo, levadura de cerveza, mariscos, pescados, carnes rojas y de ave, hígado y frutas secas.
* Selenio. Las mejores fuentes alimentarias son los pescados y mariscos, carnes rojas y de ave, cereales integrales, ajo, germen de trigo y levadura de cerveza.
* Cobre. Micromineral que interviene en el sistema inmunológico. Las fuentes alimentarias de cobre son hígado, riñón, mariscos, legumbres, nueces, semillas, salvado de trigo, cereales integrales, productos con cacao y pasas de uvas.
* Magnesio. Mineral importante para el funcionamiento de los sistemas nervioso y muscular. Participa en la producción y transporte de energía y refuerza el sistema de defensas del cuerpo. Sus fuentes son hortalizas de hoja verde intenso, frutas secas y semillas, cereales integrales, salvado, germen de trigo, legumbres.
* Hierro. El hierro que proveen los alimentos se clasifica en:
• Hémico. Presente principalmente en el hígado, el riñón y las carnes rojas. También se encuentra en frutos de mar, pollo y pescado. Se absorbe en considerable proporción.
• No hémico. Proviene de algunos vegetales como legumbres, hortalizas de hoja color verde intenso, cereales integrales, frutas secas y deshidratadas, y del huevo. Se asimila en menor medida que el hierro hémico. Para facilitar su absorción se debe combinar estos alimentos con otros que contengan vitamina C (frutas cítricas, frutilla, kiwi, brócoli, ají), preferentemente crudos, o con carne. En cambio, su absorción disminuye cuando se consumen alimentos fuente de hierro al mismo tiempo que alimentos ricos en fibra, café, té, y suplementos de calcio.
* Compuestos azufrados. Son un grupo de fitoquímicos presentes en ajo, cebolla, puerro y crucíferas. Contribuyen a mantener saludable la función inmune. Además podrían a ayudar a reforzar la detoxificación de compuestos no deseados para el organismo.
* Probióticos. Son microorganismos vivos (bifidobacterias y lactobacilos) que generan anticuerpos en el intestino y mejoran el estado inmunológico del sistema digestivo, la mucosa de los bronquios y las glándulas mamarias. Los probióticos más comunes se ingieren en productos lácteos fermentados como los yogures.

Estos nutrientes son además potentes antioxidantes que protegen al organismo del daño que causan los radicales libres, sustancias perjudiciales para la salud generados en el organismo por la acción del paso del tiempo, el estrés, la obesidad y otras enfermedades, la contaminación ambiental, el cigarrillo, los aditivos y los microbios, entre otros factores. Son partículas que aumentan el riesgo de envejecimiento celular, enfermedades cardiovasculares y desarrollo de cáncer.

Los 6 grupos de alimentos
Es necesario incluir a diario alimentos de los seis grupos:
* Frutas y verduras: todas las variedades y de todos los colores. 
* Cereales: maíz, trigo, avena, cebada, centeno. 
* Legumbres: soja, lentejas, garbanzos, porotos, habas, arvejas. 
* Lácteos: leche, yogur, quesos. 
* Carnes (de vaca, cerdo, pavo, pollo, pescado) y huevo. 
* Grasas vegetales: aceites vegetales, frutas secas (nueces, avellanas, almendras, maníes), palta.
Hay dos grupos de alimentos de los cuales es aconsejable controlar su consumo:
* Azúcares y dulces: golosinas, chocolates, dulces, azúcar de mesa. 
* Grasas animales: manteca y aderezos que las contengan.

Lic. Mariana Carús Zega Atiende los días Martes de 16:30 a 19 hs Nogoyá 3074 - Villa de Parque - Capital Federal Solicitar turno al 4503-4254


Sabes si tenes pensamiento dicotómico?

Un pensamiento dicotómico es un pensamiento rígido, extremo, donde no existen los matices. Osea es un pensamiento extremo, todo es blanco o negro, no pudiendo pasar en ningún momento por la gama de grises.
No existe la posibilidad de tener diferentes “tonalidades de pensamiento” y se produce una rigidez emocional muy toxica y de esta forma la salud emocional se ve muy perjudicada ya que se eleva los pensamientos negativos de la persona que lo siente, produciéndose una rigidez emocional negativamente fuerte. En esos casos se minimiza la sensación de autoestima y confianza en si mismo, y se posee una sensación altamente negativa de la realidad siendo, muy muy difícil conseguir el balance de pensamiento. Es decir hoy pueden amar con locura a una persona pero si esta comete un error, cambia radicalmente ese sentimiento, llegando a veces a pasar desde la bronca hasta el odio 
Las consecuencias son la mala interpretación de la realidad que lo rodea al paciente y por esa distorsión hace que el mismo reaccione con una angustia fuerte o una euforia significativa, en otros casos.
Algunas de sus causas pueden ser: inseguridad propia, falta de autoestima, y confianza en uno mismo, traduciéndose así también a los celos hacia las personas queridas, tanto a nivel familiar como en los aspectos laborales o sociales.
Es necesario Un razonamiento mental sano para procurar analizar las connotaciones que poseen las diferentes situaciones que nos encontramos en la vida, equilibrando las emociones y dándole a las cosas un justo valor.
En pacientes con fibromialgia es común alteraciones del sistema emocional, ya que pueden pasar con frecuencia por los trastornos ansiosos depresivos, variando día a día su humor, animo, angustia, y por ende, dolor. SIEMPRE UN PENSAMIENTO NEGATIVO se refleja en MAYOR DOLOR.
Si te ves reflejada o reflejado en estas líneas o reconoces en tu personalidad pensamiento dicotómico es un buen momento para intentar paliar esta distorsión en pos de una sana salud emocional, para ello un equipo del área de salud mental te será de gran ayuda.

Fundación Argentina de Fibromialgia
Gabinetes: Clínico médico, Consultoría Psicológica, Nutricional, Reumatológico, Psicológico, Psiquiátrico, Legal, Neurociencia, Fisiatría. 
Talleres: Estimulación Cognitiva y Expresión Artística. 
Masajes: Drenaje Linfàtico y Reflexología.
Actividades: Tangoterapia
Nogoyá 3074 - Villa del Parque - Capital Federal
Solicitar turno al 4503-4254



El cuerpo, habla.

Podemos tomar a la fibromialgia desde su lugar más oscuro o desde su luminosidad.
Elijo esta última forma. La fibromialgia tiene mucho para decir, aún hablando desde el dolor y reconociéndolo como parte de la historia que nos lleva al aquí y ahora que somos. Nos dice me duele, me molesta, no encuentro posición en la cama, me bajonea, me angustia, me produce ansiedad, me marea, me deprime, no domino mis piernas, tengo problemas intestinales, me confunde, quiero salir corriendo. Estados que les serán familiares. 

Qué puede aportar la psiquiatría en esta afección, si tal como es concebida socialmente, es para los locos.
“Loco lindo, qué se yo…” “Locas de amor” “Los locos y los niños, dicen siempre la verdad”.
Es un prejuicio frecuente asociar a la psiquiatría y a la psicología con la locura. Una vez que nos familiarizamos con ella, entendemos que tiene más para aportar a los cambios que buscamos adentro nuestro. El cerebro fabrica unas sustancias llamadas neurotrasmisores, son los encargados de aplacar o aumentar nuestros dolores, nuestro estado de ánimo y todas las cosas que percibimos. Tratados adecuadamente es que iluminamos la zona del dolor de manera radiante. Y cambia nuestra manera de ver el mundo. 

Podemos vivir esos instantes de felicidad que pregonara Jorge Luis Borges en uno de sus poemas. Podemos aprender a manejar el dolor con técnicas sencillas de relajación como el yoga o la eutonía. Ambas movilizan estos neurotrasmisores avisando a nuestro cuerpo el modo de soltar el tono muscular y usarlo de manera apropiado. Algunos antidepresivos y/o tranquilizantes menores, también actúan sobre esos neurotrasmisores, mejorando el estado de ánimo y regulando el tono muscular- Los talleres que propone nuestra Institución. Apuntan a iluminar la energía que debemos usar en la vida cotidiana pata aligerar la mochila que nos cargamos a los hombros. Ya sueltos de carga, el sol, se ve más cercano.

Dr. Luis Mazzarella
Médico Psiquiatra - MN 60288
Atiende los días Martes de 14 a 18 hs.
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Transitando la Menopausia

Hay dos hitos naturales e inexorables en la vida que pueden ubicarse como momentos bisagras, que implican al cuerpo y al psiquismo con cambios profundos.

Ellos son la pubertad y la menopausia. En ambos hay duelos para hacer. En la pubertad se pierde el cuerpo infantil, se pone en marcha el reloj biológico y el cuerpo comienza a tomar formas nuevas y se colma de promesas. Se ingresa en la categoría de “ser joven”.
Pero el tema que nos ocupa en este Grupo es el de “los 50”. El tránsito de la quinta década viene anudado con el fantasma de la menopausia, si es que no sucedió prematuramente. Comienzan los cambios en el cuerpo que son vividos muchas veces como estragos que generan mucha angustia, en especial cuando se ha hecho de este –el cuerpo- el centro de la belleza como principal herramienta de seducción. Comienza el declive lento de la libido y el deseo sexual.
El contexto en el que esté atravesando cada mujer en ese período es la base para pensar en como se vive esta etapa. Quienes estén en pareja también van a acompañar la declinación hormonal masculina. Y si están en búsqueda, puede ser que se encuentren con mayores dificultades. 
Todos sabemos el rol que la mujer ocupó durante siglos, por su condición natural de poder dar vida quedó relegada a esa función, por ende cuando llegaba el climaterio, qué lugar le quedaba?
Pero transitar la menopausia no es sinónimo del comienzo de la vejez en la actualidad. El hecho de que aquel reloj biológico se detenga para siempre implica la pérdida de la capacidad de reproducir, que también genera grandes duelos. Pero la posibilidad de producir no se agota nunca, tal vez se incremente a partir de esta nueva etapa. La pulsión se sublima, derivando hacia nuevos fines, no sexuales. Es cuando pueden resurgir proyectos que no pudieron realizarse por la crianza de los hijos, si se los tuvo, o por diversas razones, o cuando los logros profesionales se asientan más fuertemente. En muchos casos estos recursos pueden evitar cuadros depresivos.
Es necesario aclarar que la actividad sexual no se extingue después de la menopausia, sino que ocupa un espacio diferente en la vida, y como mencioné anteriormente también incide la situación afectiva en la que una mujer se encuentra en ese momento, además de tener en cuenta que cada persona es única y particular y vamos a encontrar tantas experiencias como individuos hay.

Lic. Silvina Rosenbaum
Revisado por Lic. Carlos Tryskier 
MN: 45097
www.psicarlostryskier.com.ar

Gabinete de Neurociencia - Terapias de Avanzada
Atiende los días Miércoles de 13 a 15 hs.
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